Es común que muchas personas vean al agente inmobiliario como un simple intermediario entre el propietario y el comprador. Pocos conocen en detalle el trabajo y la responsabilidad que conlleva desempeñarse en esta función. Un agente inmobiliario tiene una gran responsabilidad a la hora de desempeñar su trabajo. De hecho, su campo de acción va mucho más allá que solo la transacción inmobiliaria.

¿Qué es un agente inmobiliario?

Un agente inmobiliario es un profesional capacitado en diversas áreas relacionadas con el campo de los bienes raíces. Esto implica, una capacidad para gestionar diferentes operaciones, como la compra, venta o arrendamiento de todo tipo de inmuebles.

Su rol más específico y conocido consiste en actuar como intermediario entre dos partes en una transacción inmobiliaria. Entre estas podemos mencionar la compra, la venta, el traspaso o el alquiler. Podemos ver al agente inmobiliario como mediador con una amplia ética profesional y cualidades proactivas. Esto le sirve para ejecutar numerosas tareas y resolver cualquier percance que se presente, de forma clara, puntual y eficiente.

¿Qué funciones tiene un agente inmobiliario?

Podemos clasificar las funciones del agente inmobiliario en dos: una administrativa y otra comercial.

  1. Administrativa

    Involucra varios puntos, especialmente los relacionados con los trámites de documentos, entre otros. También se incluye la redacción de los contratos de acuerdo a las leyes vigentes en cada país, y el conocimiento de todas las instancias legales que debe atravesar dicho documento. El agente al ejecutar su tarea administrativa también se puede encargar de la validación de los documentos de la propiedad. Esto puede incluir solvencias económicas y demás documentos relacionados. 

  2. Comerciales

    La función del agente inmobiliario en este ámbito se centra en la promoción del inmueble, lo cual se puede hacer de diferentes maneras. En esta fase publicitaria es muy importante tener una buena presencia en las redes sociales y en diversos canales digitales. Aquí también debemos mencionar lo relacionado con la atención al cliente, programar y realizar citas para ver el inmueble. 

¿Cómo ser el agente inmobiliario perfecto?

Hay muchas razones para ser un agente inmobiliario. Sin embargo, si de verdad amas tu trabajo y valoras a tus clientes, seguro que te has preguntado muchas veces cómo ser el mejor. 

  1. Empatía → hay que escuchar al cliente, ser increíblemente paciente y dejar que se exprese; además de conseguir proyectar una imagen de preocupación, escuchar te servirá para obtener mucha información, desde la que el cliente te cuenta directamente hasta la que no te cuenta.
  2. Sinceridad → nunca mientas. El cliente va a valorar muy negativamente cualquier respuesta o información de la que dude y se irá rápidamente a la competencia. 
  3. Saber vender → unido a lo anterior va el saber vender. Hay que transformar las características negativas de una propiedad para hacerlas, como mínimo, neutrales, si no positivas.
  4. Profesionalidad → la profesionalidad debe de llevarse por bandera; es una de las características que definen al agente inmobiliario perfecto. Hay que mantener las formas, ofrecer al cliente una atención ajustada tanto en el ámbito personal como en el propio término profesional.
  5. Formación → formarse continuamente y conocer todas las características de barrios y propiedades será esencial para transmitir esa profesionalidad de la que hablamos. Además, se da a entender que verdaderamente nos importa nuestra profesión.
  6. Resolución → debemos tener recursos para ofrecer soluciones a los inconvenientes que el cliente vaya mostrando o simplemente para ir ofreciéndole lo que desea, que no es otra cosa que propiedades afines a sus gustos y necesidades.
  7. Rapidez → el agente debe ser capaz de manejar con fluidez su software para poder mantener una conversación con un cliente e ir mostrándole propiedades conforme a sus necesidades.
  8. Preparación → si de verdad quieres ser el mejor, debes demostrarlo. Así, cuando tienes una cita concertada seguro que repasas las características de la propiedad (metros, orientación, muros de carga, posibilidades, deudas), del vecindario (cantidad de vecinos, cuota de comunidad, proyectos pendientes de aprobar, deudas) y de su localización (zonas verdes, colegios, farmacias, transporte público, tipo de población, estilo del barrio…)

En definitiva, los agentes inmobiliarios han sido siempre una pieza fundamental de todo el mercado de bienes raíces. Sin embargo, no se les ha dado el reconocimiento que realmente merecen. Su especial habilidad en materia legal, documentación y su conocimiento del sector inmobiliario los hacen profesionales versátiles y confiables. Su finalidad es siempre conseguir que ambas partes de la negociación acuerden y encuentren lo que buscan de la mejor manera. Descubre más con Pablo Didier, socio gerente en Taiana Propiedades, en la última entrevista de Rocío González.

 

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