El sector inmobiliario vive un momento de estabilidad después del duro golpe de la  pandemia. La crisis sanitaria ralentizó las ventas y dejó durante algunos meses varios  proyectos parados, pero ahora la coyuntura ha cambiado. Recuperado el ritmo y la demanda, el sector se enfrenta, no obstante, a importantes retos por delante: el encarecimiento de las materias primas y la industrialización de la construcción.

¿Cómo diseño un futuro brillante en el sector?

Para adentrarse en el mundo inmobiliario hay aspectos que se aprenden con el tiempo y experiencia en la profesión que no se enseñan en las escuelas. Para empezar con buen pie  como agente inmobiliario debemos: 

Tener un mentor: la mayoría de agentes experimentados en el sector coinciden en que el primer paso de todo agente nuevo en el sector, además de hacer un buen programa de formación, es encontrar un buen mentor en la profesión. Buscar a alguien que sepa lo que está haciendo, que tenga éxito y también que esté dispuesto a enseñarte. Una vez lo hayas encontrado, acompáñale durante sus llamadas a los clientes, en las negociaciones o en las visitas a las viviendas. Observar su forma de trabajar será la mejor escuela para empezar en este mercado. 

Desarrollar un plan de negocio: el primer año de entrar en el sector, normalmente hay  que dedicarlo a colocar los cimientos. El agente debe pensar en sí mismo y elaborar un  plan de negocio para la primera semana. Será la hoja de ruta a seguir ante cualquier  problema. Lo principal es fijarse un objetivo para el primer año y programar actividades  que nos ayuden a conseguirlo.

Preparar las herramientas: la herramienta número 1 en nuestro “kit” del agente inmobiliario será el portátil o el iPad, aparte de nuestro teléfono. Son los utensilios de los que más se dependen para hacer un seguimientos de los clientes, de los anuncios y de nuestras ofertas. También será muy útil hacerse con un software de gestión de relaciones con clientes o CRM. El CRM debe permitir automatizar las campañas de marketing y esfuerzos de seguimiento de clientes. Finalmente, será genial crear una página web propia y procurar que cada acción de marketing redirija a los clientes al portal donde están anuncios los inmuebles.

Construir una marca personal: independientemente de la franquicia para la que se trabaje, hay que construir tu carrera como profesional y hacer ver a los potenciales clientes qué se puede ofrecer como profesional, aunque seas nuevo en el negocio. Según tus intereses personales, tu formación académica, tus motivaciones o tu especialidad en el negocio, hay que diferenciarse. Una vez que se tenga el nombre de nuestra marca personal, hay que hacer tarjetas de visita, material de marketing y sitio web. Lo más importante que debes saber es que hay que empezar a pensar en uno mismo com empresario de cara a comenzar nuestro propio negocio, no como un empleado.

Difundir la palabra: una vez que se haya guardado la información de contacto de las  personas que conozcamos, dentro de nuestras “esferas de influencia” en el CRM, es hora de dar a conocer nuestra entrada en el mercado, vía email, teléfono o por las redes  sociales. No hay que olvidar el contacto personal con las personas de nuestra comunidad o vecindario. 

En definitiva, para poder diseñar tu futuro en el sector y ser un agente inmobilario de éxito, debes ir formándote continuamente porque nos encontramos en una profesión en constante cambio donde siempre podemos aprender algo nuevo. También debes construirte tu plan de marketing inmobiliario gestionando tus redes sociales y dando visibilidad a tu imagen de agente. Si quieres saber más, no te pierdas a Nello D’Angelo, mentor y coach, en la última entrevista de Rocío González.

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